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subtitulo ambiental

PERFIL PROFESIONAL

En algo más de un siglo, hemos asistido a un crecimiento de la producción de mercancías sobre la base de la intervención científico-tecnológica sin precedentes en la historia humana.

El crecimiento experimentado hizo que un sector de intelectuales, como también un sector importante de la población, creyera que era posible resolver todos los problemas humanos en un futuro no muy lejano. Esta confianza fue reforzada por el desarrollo de áreas técnicas que tienen una incidencia directa sobre la vida y la salud humana -por ejemplo, medicina humana- las mismas que han venido revolucionando los indicadores de morbilidad, mortalidad, esperanza de vida, etc.

A finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX se tenía la seguridad de haber conseguido la clave para alcanzar el progreso de la humanidad hacia formas de vida social superiores, pero, esta seguridad de alcanzar el progreso se puso en duda a partir del suceso de las dos guerras mundiales -las mismas que dejaron claro- cómo el crecimiento de la producción y la mejora de las condiciones que hacen posible la vida humana, no eran necesariamente suficientes para garantizar la viabilidad de la sociedad. Si las dos guerras mundiales frenaron el exceso de confianza de los hombres, no fue suficiente para provocar una mayor atención respecto a los efectos de la intervención del hombre en la naturaleza, concebida simplemente como proveedora de bienes, que transformada por el hombre habrían de permitir la tan ansiada sociedad de bienestar. Pero, es tan sólo desde hace menos de cincuenta años, en los que un número creciente de pensadores -con un activismo cada vez mayor- ha venido demandando una mayor toma de conciencia de los deterioros del medio ambiente provocado por el sistema productivo imperante -que se muestra incapaz de reparar el daño causado- y exigiendo una transformación.

Es tal la destrucción ocasionada al medio ambiente que hay quienes afirman que es irreversible y que compromete no sólo la existencia de la especie humana, sino de la vida en conjunto. Pero, existen quienes todavía abrigan la esperanza de que se pueda controlar o revertir la situación en que se encuentra nuestro medio ambiente. Dicha esperanza se sostiene en las capacidades de la ciencia y las tecnologías desarrolladas recientemente, las mismas que colocadas en un horizonte de vida distinto al imperante, nos permitirá garantizar la sobrevivencia humana. En este contexto se ha hecho indispensable que instituciones como la universidad, -encargadas de producir ciencia y tecnología que garanticen la viabilidad de la sociedad humana- asuman la tarea de producir los sabios que tienen la misión de diseñar las estrategias que permitan una mejora sustancial del medio ambiente, usando todos los saberes y todas las tecnologías logradas. Estos sabios son los ingenieros ambientales. Producir estos sabios exige el mayor cuidado en la selección de los docentes que han de formarlos, como también, requiere de una selección rigurosa de quienes recibirán la formación para afrontar tan enorme tarea. Pero, no será posible contar con estos sabios sin el compromiso de la sociedad civil, la empresa y el estado, pues, lo que está en juego es la viabilidad de la sociedad humana.

Se necesita que los egresados en Ingeniería Ambiental tengan una formación integral, capaz de trabajar de manera multidisciplinaria, con amplios y sólidos conocimientos en ciencias básicas, en ciencias humanas, en ingenierías afines y en el diseño de proyectos. Su formación debe permitirle planificar, diseñar, gestionar y dirigir proyectos medioambientales y políticas de prevención de contaminación.

El egresado en Ingeniería Ambiental, por sus conocimientos, debe ser capaz de: Analizar la contaminación en aire, suelo, ríos, reservorios acuíferos y mar. Planificar acciones de corrección y remediación de zonas o altamente contaminadas. Interactuar en el diseño de nuevos emprendimientos con el objeto de atenuar los efectos perniciosos sobre el medio ambiente.

Asesorar instituciones públicas y privadas con la finalidad de incorporar tecnologías que contribuyan al cuidado del medio ambiente.

En sus estudios adquirirá capacidades en conocimiento, habilidades y competencia, que se indican a continuación:

Capacidad para producir conocimientos que permitan operar sobre el medio ambiente en el sentido de prevenir y controlar la contaminación.

Capacidad para interpretar las normas ambientales vigentes determinando soluciones ingenieriles para mantener la carga contaminante de los distintos efluentes dentro de lo establecido por los Convenios y Normativas Internacionales, las leyes, los decretos, lasordenanzas, etc.

Capacidad de coordinar grupos de trabajo interdisciplinarios para la implementación de soluciones a los problemas de contaminación.

Capacidad para formular y evaluar la factibilidad técnico-económica de proyectos con impacto ambiental.

Capacidad para evaluar e intervenir en la planificación de proyectos de instalaciones fabriles nuevas ó existentes desde un punto de vista ambiental con los fines de:

- Diseñar ó rediseñar procesos productivos que minimicen la generación de contaminantes, y por lo tanto, la necesidad de tratamiento.

- Clasificar las actividades industriales en función del impacto ambiental producido.

Capacidad para intervenir en el diseño de procesos y operaciones relacionados con aspectos ambientales urbanos, tales como: tratamiento de efluentes cloacales, transporte, tratamiento y disposición de residuos sólidos, entre otros.

Adecuado criterio para el manejo de la negociación y relaciones humanas en un campo dentro del cual suelen aflorar conflictos sectoriales.

Integridad ética y moral en el desempeño de su profesión, a la que se considera de gran responsabilidad e impacto social.

Capacidad de monitorear y analizar el rendimiento de equipos e instalaciones para el control de la contaminación.

Aptitudes de integración a grupos interdisciplinarios para proveer y procesar la información ambiental necesaria para la puesta en marcha de soluciones a problemas de contaminación.

Habilidad y capacidad para la obtención de datos (además de los derivados de los análisis físicos y químicos) que sirvan de apoyo para realizar la evaluación de instalaciones fabriles existentes y proyectadas, en lo referido a su impacto ambiental.